La gestión del talento ha evolucionado. Hoy, el éxito de una organización no se mide solo por sus resultados financieros, sino por su capacidad de cultivar el bienestar de su gente.
En un entorno donde el agotamiento crónico o burnout se ha vuelto una amenaza latente, implementar el modelo PERMA es el mejor ejemplo de cómo una estrategia centrada en el bienestar puede transformar organizaciones en lugares donde las personas no solo trabajen, sino que incluso florezcan.
El Modelo PERMA es una teoría de bienestar integral formulada por el Dr. Martin Seligman. A diferencia de los enfoques tradicionales de salud mental que se centran en "arreglar lo que está mal", la psicología positiva busca potenciar lo que permite a las personas alcanzar su máximo potencial.
Para una empresa, el Modelo PERMA es una estructura que permite transitar de la "retención de empleados" a la "fidelización de talento" a través de la felicidad y prevenir el riesgo de burnout. Al aplicar este modelo, no solo reducimos el estrés; creamos una felicidad rentable que impacta directamente en la eficiencia y el clima organizacional.
Para implementar esta metodología, es fundamental comprender los cinco elementos que la componen. Aquí te explicamos cómo se traducen al lenguaje de las personas en el trabajo:
No se trata de una alegría superficial. Laboralmente, significa cultivar optimismo y satisfacción.
Inicia las reuniones semanales con un logro o un agradecimiento entre pares antes de los pendientes técnicos.
Es el "estado de flujo" (flow) que ocurre cuando un colaborador se sumerge tanto en un reto que el tiempo vuela. Esto sucede cuando las tareas están alineadas con sus fortalezas.
Implementa "horas de enfoque" (Deep Work) sin reuniones ni notificaciones, permitiendo que el talento se sumerja en tareas creativas o complejas.
Somos seres sociales. El apoyo mutuo, la confianza y el compañerismo son los cimientos de cualquier equipo de excelencia.
Activa comunidades de interés internas donde los colaboradores compartan hobbies, fomentando la cercanía entre otros miembros del equipo.
Es responder al "¿para qué hago lo que hago?". Cuando el talento conecta su labor diaria con un impacto mayor (ya sea social, tecnológico o humano), el burnout disminuye drásticamente.
Conecta las tareas operativas con el impacto social o ambiental de la empresa (por ejemplo, mostrar testimonios de clientes beneficiados por el producto) o facilita el acceso a la formación constante.
La sensación de ser competente. Reconocer el progreso y celebrar las metas alcanzadas alimenta la motivación.
Establece hitos de desarrollo personalizados. Facilita que cada colaborador visualice su progreso en planes de carrera claros y celebra el dominio de nuevas competencias técnicas o blandas, fortaleciendo su sentido de logro y motivación.
Podría interesarte: Compromiso laboral: Cómo construir equipos motivados y enfocados.
A veces, el agotamiento no es evidente hasta que los indicadores críticos comienzan a caer. Estas pueden ser algunas señales en tu organización que pueden ayudarte a identificar los pilares más débiles:
El burnout laboral no se soluciona solo con días de descanso, sino con una reorganización de la experiencia diaria del colaborador. El Modelo PERMA ofrece una estructura sólida para dejar atrás las prácticas reactivas y comenzar a construir una cultura colaborativa y potenciadora.
Al centrarse en las personas y su nivel de bienestar, las organizaciones no sólo aseguran su productividad, sino que logran impactar positivamente a nivel humano.
Contar con un sistema de evaluación claro y humano es fundamental para que el talento se sienta valorado y en control de su crecimiento profesional. Por eso, en Buk diseñamos un módulo de Gestión del Desempeño que permite implementar ciclos de feedback continuo y planes de acción personalizados.
Agenda una demo y descubre cómo optimizar el potencial de tus equipos.